Voy sabiendo a paletas de colores, surcando mis poros y arrugas incipientes,
en la gama de alegrías, tristezas, beneplácitos y pesares, se va tiñendo mi rostro,
reflejo del alma, dureza rústica o bondad a mansalva.
Todo se conjuga en las vivencias expresadas,
mi rostro lo dice todo, no dice nada quizá la interpretación que haces tú de mi.
Podemos imaginar lo que queramos,
solo está en nuestra imaginación facilitar esa posibilidad.
A medida que crecemos quizá la imaginación se va personificando en añorados sueños,
que con el tiempo mayormente quedan caducos en algún cajón del olvido,
pero la capacidad de soñar, de imaginar y de creer en lo que fuere,
aún nos pertenece, es aquí y ahora cuando debemos usar esa facultad de convertirlos en realidades,
es ahora cuando las mezquindades de la vida diaria y de la rutina,
de los desamores y las desilusiones no deben atormentar esa posibilidad,
debemos correr el velo del olvido, y retomar esos sueños,
esa imaginación que llevamos a flor de piel,
pese a los años, a las vivencias, a los desencantos,
están dentro nuestro, solo que tenemos que enfocar y hallarlos
es una manera de sobrevivir y reencontrarnos con quien fuimos
y albergar a ese niño que aún perdura en nosotros
y persiste dentro de este mundo tan poco cuerdo.
marisaMda
Sí, es así, la imaginación está siempre aquí, aunque nos la hayan enterrado a base de paladas de decepción y frustración y frío, siempre existe esa capacidad de imaginar y de soñar... :)
ResponderEliminarVengo del blog de papácangrejo y voy a imaginar que me quedo por aquí. Y además de imaginarlo... lo voy a hacer :)
Un abrazo Marisa.
Hola Ximo! gracias por no perder la capacidad de imaginar, y por quedarte por estos lares, soy nuevita en esto del blog, ja y debe notarse, pero nada amilana al hecho de compartir simplemente lo que uno piense o sienta, verdad?
EliminarOtro abrazo para vos!