1- De qué hablamos últimamente en el país? de incendios intencionales, inundaciones que podían evitarse, asesinatos de toda índole...
2- Realidades inventadas a conveniencia, peleas partidarias, manifestaciones y marchas a granel, rutas asesinas...
3- Cortes de luz y agua por días enteros, presos con derechos que un desempleado ni aspira, paros docentes y hospitalarios, leyes obsoletas...
4- Divismo político que no habla de proyecto alguno, feriados puentes que calman la bronca, noticias que imponen para tapar lo serio...
5- Maltrato a ancianos por delincuentes papeados, feminicidios a la orden del día, desmembración ciudadana sin lógica; abuso de menores...
6- Un país rico sumido en pobreza, población inteligente viviendo de planes, un país signado por la delincuencia mayoritaria de todos...
7- Lo peor de todo un país civilizado con leyes arcaicas y convenidas al poder de turno. Con un pueblo cómodo y obediente. Así somos todos.
Pareciera la definición de una ficción de un país desmantelado y no es una mirada abrumadora, derrotista o maltrecha de la depresión, sino mas bien es la realidad que palpitamos y vivencíamos diariamente.
Es como si el telón cada día se corriese según la noticia de importancia, la justicia va perdiendo la cordura justamente por la insensatez de quienes la ejecutan, hemos sido testigos de casos reales que pasaron a describirlos como inverosímiles ante la mirada incrédula de todos nosotros, pero no lo digo por lo que atañe a la forma política sino en general, hasta con los casos mas bizarros de la sociedad.
La Argentina un país rico en territorio, en producción, e irónicamente un país donde el hambre es mayoritario, donde la pobreza aflora en cada esquina, donde la deserción escolar, la deficiencia hospitalaria y la desocupación es mas del porcentaje real.
Donde las mezquindades nos hace parecer a la deriva, como si fuésemos un país que navega bajo un cielo incierto y sin un horizonte como destino, donde vamos aprendiendo lamentablemente a mirar para adentro, a cuidarnos física y mentalmente para no contaminarnos con la desidia que se vive afuera de nuestro mundo, y eso nos convierte lentamente en seres conformistas.
El día que aprendamos que no es con la pelea partidaria que se solucionan las cosas, cuando comprendamos que entre todos es la única manera de seguir un mismo rumbo, cuando entendamos que cada uno de nosotros somos aparte de seres humanos: individuos, habitantes y ciudadanos al mismo tiempo, entenderemos recién ahí de derechos y obligaciones.
Ojalá se nos caiga la careta y empecemos a darnos cuenta que somos parte de este mundo, que debemos respetar la naturaleza y el medio ambiente como prioridad para una mejor calidad de vida futura, que debemos dejar la intolerancia y el desinterés de lado, que nos merecemos una vida mejor, estar mas involucrados con la realidad diaria en todos los ámbitos.
Dejar de creernos el cuento si sabemos que el final es otro, no permitir mas engaños ni mentiras de quienes elegimos en mayoría, porque no se trata de reivindicar o criticar un partido, se trata de defender un buen accionar o censurar una mala decisión que en definitiva nos concierne a todos, empecemos a exigir realidades y abolir las ficciones guionadas.-
mMda.-
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| Ni aún mimetizada la ficción puede ser real |


