jueves, 9 de enero de 2014

infortunio

9 de enero de 2014 
Y no termino de sorprenderme de como le buscamos siempre la quinta pata al gato,
me refiero a los hechos lamentables ocurridos recientemente en Villa Gesell con el rayo,
convengamos que quienes vivimos o la gente que elige veranear en zonas turísticas marítimas
hemos inclusive permanecido en balnearios o zonas agrestes cuando se han producido las clásicas tormentas
de verano, no solo disfrutando la vista que se produce con las tormentas eléctricas en el mar,
sino permaneciendo en el lugar esperando que la tormenta se disipe como lo ha hecho tantas veces,
y quedando luego con un día espectacular.
Si bien hoy día sabemos lo que ocurrirá con el tiempo, por los medios satelitales e informativos, ya que hasta con un simple click en nuestro celular tenemos la posibilidad de saber como está el tiempo en el mismo momento,
como seguirá en las horas siguientes o en los días sucesivos, sabemos y somos conscientes de los alertas meteorológicos, como también hoy día es todo tan variable que en un segundo cambia absolutamente todo al instante, que muchas veces nos llevamos chascos cuando leemos un pronóstico y luego pasa todo lo contrario.
Creo que a veces el infortunio y mas tratándose del tiempo son desgracias que si bien pueden preveerse a veces escapa a nuestro rasocinio.
A veces nosotros podemos buscar el desenlace, haciendo caso omiso a lo que se nos informa, y mas cuando uno está vacacionando, pero me sorprende que siempre caemos en lo mismo, cuando pasan las cosas, se especula con tal o cual cosa, pensamos si fulano o mengano tuvo la culpa, y a veces solo es una desgracia fortuita, y otras veces se menoscaba buscando como digo siempre, hurgando en la punta del ovillo, buscando el morbo o el culpable, que muchas veces puede haberlo y otras no.
Ahora ya se está tratando de inclusive culpar al balneario por no contar con pararrayos, cuando la verdad ignoro si los balnearios deben contar con ellos legalmente para su habilitación, y empezamos nuevamente con la información amarillista (y no lo digo con el tinte político) de inspeccionar periodisticamente y mostrar hasta la silla donde estuvo un minuto antes la persona fallecida.
Ojalá si, sirva para cuidarnos un poco más cada uno, y para desde todos los lugares prevenir y que esto no vuelva a ocurrir jamás.
Solo expresar mi solidaridad con la familia de los fallecidos (gente muy joven), con los heridos, con personal del balneario Afrika, con Villa Gesell, que con esto lamentablemente pierde y mucho turísticamente hablando, porque genera miedo e inseguridad en la gente, pero insisto seamos realistas y concisos, fue una desgracia producida por una tormenta, no se quita ni se echa culpas, tengamos respeto por las personas fallecidas, pero no hagamos un circo. No saquemos responsabilidades si las hubo, pero cuidado, a veces pecamos de soberbios buscando notas donde no las hay y solo es información lo que debe darse. ¿ Se entiende?
                                                                                                      marisaMda

que descanses en paz


miércoles, 1 de enero de 2014

La paja en el ojo ajeno

Y si, mi humor es un poco ácido, y mi mirada sobre la vida, observando la hipocresía diaria a veces me lleva a divagar sutilmente sobre el cinismo que conlleva a la convivencia entre nosotros mismos y quienes nos circundan.
Estas fiestas son un claro reflejo de encontrarnos en familia, de perdones sutiles y amiguismos familiares que aunque han estado distantes se olvidan por un momento en el brindis, y todos creo pedimos lo mismo, paz, amor, trabajo, salud, pero ni bien pasan las doce, nos convertimos en villanos diarios del descontento.
Y me baso en nosotros los argentinos, tenemos la envidia tatuada en el alma, no dejamos de censurar y criticar al otro, bastardeamos hasta nuestra propia sombra!
Brindamos por un año mejor, mientras nuestra copa está llena y luego de una comida opípara, nos olvidamos casi por completo que otros festejaron sin luz, con políticos veraneando en el exterior, cuando nos pedían que no hagamos lo mismo por una cuestión dolaricense (palabra que se me acaba de ocurrir) y con un reciente 2014 aún en pañales por las escasas horas transcurridas del mismo, no dejamos de priorizar la critica hacia el otro.
Que nos pasa? que el descontento nos rebalsa el alma? que todo sea para bien o para mal nos cae pésimo?
los extremos nos caen como el traste pero no logramos el equilibrio en nada.
Ni siquiera intentamos seducir los intermedios, es blanco o negro, los grises pareciera que nos opacan el orgullo de la argentinidad.
Vapuleamos las marchas de docentes, de médicos que no tienen minimamente lo básico para trabajar, y permitimos los desmanes como los ocurridos recientemente, con un total desparpajo, solo criticando de la boca para afuera, pero permitiendo que se haga lo que se les plazca a los locos de turno.
Y nos vamos masificando como entes sin credibilidad, sin sueños, una masa de gente casi sin ideales, que protesta pero no eleva la voz, no se hace escuchar mas que dentro de cuatro paredes, y eso me inquieta la rebeldía interior, porque de a poco nos vamos mecanizando como si conformarse fuera lo justo y permitido.
Evadimos con la crítica hacia el otro constantemente, nos referenciamos como opinólogos reales en todos los aspectos, económicos, políticos hasta faranduleros, tenemos la maestría del don de la palabra y sabiduría, pero donde hay que comprometerse con una idea, con una fuerza para cambiar algo, aunque sea minimamente, nos ostraceamos hasta dejar de que nos afecte lo ajeno, nos impermeabilizamos como si eso nos fuera a salvar vaya
a saber de que, en fin, ojalá podamos encontrar la punta del ovillo cada uno, para empezar metafóricamente a tejer lo que nos plazca individualmente:al crochet, con dos agujas, en telar, o simplemente a destejer lo hecho o a aprender a desovillar la madeja, pero sobre todo que cada cual aprenda a conformarse con lo que logra, y permita que el prójimo se equivoque, elija, independientemente de nuestro gusto o voluntad, ese día creo que aprenderemos a ser mejores personas, mejores ciudadanos y sobre todo mejores argentinos, sin dudas.-
                                                                                                                   marisaMda 



Ser, independientemente de uno y de los otros!!