Mostrando entradas con la etiqueta y dejar Ser. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta y dejar Ser. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de enero de 2014

La paja en el ojo ajeno

Y si, mi humor es un poco ácido, y mi mirada sobre la vida, observando la hipocresía diaria a veces me lleva a divagar sutilmente sobre el cinismo que conlleva a la convivencia entre nosotros mismos y quienes nos circundan.
Estas fiestas son un claro reflejo de encontrarnos en familia, de perdones sutiles y amiguismos familiares que aunque han estado distantes se olvidan por un momento en el brindis, y todos creo pedimos lo mismo, paz, amor, trabajo, salud, pero ni bien pasan las doce, nos convertimos en villanos diarios del descontento.
Y me baso en nosotros los argentinos, tenemos la envidia tatuada en el alma, no dejamos de censurar y criticar al otro, bastardeamos hasta nuestra propia sombra!
Brindamos por un año mejor, mientras nuestra copa está llena y luego de una comida opípara, nos olvidamos casi por completo que otros festejaron sin luz, con políticos veraneando en el exterior, cuando nos pedían que no hagamos lo mismo por una cuestión dolaricense (palabra que se me acaba de ocurrir) y con un reciente 2014 aún en pañales por las escasas horas transcurridas del mismo, no dejamos de priorizar la critica hacia el otro.
Que nos pasa? que el descontento nos rebalsa el alma? que todo sea para bien o para mal nos cae pésimo?
los extremos nos caen como el traste pero no logramos el equilibrio en nada.
Ni siquiera intentamos seducir los intermedios, es blanco o negro, los grises pareciera que nos opacan el orgullo de la argentinidad.
Vapuleamos las marchas de docentes, de médicos que no tienen minimamente lo básico para trabajar, y permitimos los desmanes como los ocurridos recientemente, con un total desparpajo, solo criticando de la boca para afuera, pero permitiendo que se haga lo que se les plazca a los locos de turno.
Y nos vamos masificando como entes sin credibilidad, sin sueños, una masa de gente casi sin ideales, que protesta pero no eleva la voz, no se hace escuchar mas que dentro de cuatro paredes, y eso me inquieta la rebeldía interior, porque de a poco nos vamos mecanizando como si conformarse fuera lo justo y permitido.
Evadimos con la crítica hacia el otro constantemente, nos referenciamos como opinólogos reales en todos los aspectos, económicos, políticos hasta faranduleros, tenemos la maestría del don de la palabra y sabiduría, pero donde hay que comprometerse con una idea, con una fuerza para cambiar algo, aunque sea minimamente, nos ostraceamos hasta dejar de que nos afecte lo ajeno, nos impermeabilizamos como si eso nos fuera a salvar vaya
a saber de que, en fin, ojalá podamos encontrar la punta del ovillo cada uno, para empezar metafóricamente a tejer lo que nos plazca individualmente:al crochet, con dos agujas, en telar, o simplemente a destejer lo hecho o a aprender a desovillar la madeja, pero sobre todo que cada cual aprenda a conformarse con lo que logra, y permita que el prójimo se equivoque, elija, independientemente de nuestro gusto o voluntad, ese día creo que aprenderemos a ser mejores personas, mejores ciudadanos y sobre todo mejores argentinos, sin dudas.-
                                                                                                                   marisaMda 



Ser, independientemente de uno y de los otros!!