los hijos
A veces los hijos se transforman en esa bocanada de aire puro cuando el aire está totalmente enviciado. Son esa transparencia en el mirar
que nos permite imaginar un futuro, aunque el presente se torne lapidario a nuestros pies y entorno.
Los hijos son ese respiro, es esa sonrisa que escapa al evocarlos, es nombrarlos ya de memoria, es confundirnos hasta
de su nombre por el del hermano, porque son una misma esencia, son nuestra sangre, son nuestros genes que se personifican
en personitas con identidad propia, pero que emanan algo nuestro, en un combo que se mezcla con la otra parte,
se licua con su propia vida, y se transforman en esos seres que admiramos, que aborrecemos por momentos,
pero que son nuestra vida, nuestra estirpe del mañana lejano cuando ya no estemos,la prolongación de quiénes serán
quizá un porcentaje a imagen y semejanza nuestra, como lo fuimos de los nuestros,solo que a imagen y semejanza mejoradas, ojala!
Los hijos, que transitan la vida que nosotros vamos dejando y se aúnan nuestras huellas, y se van haciendo pisadas fuertes,
temblorosas al principio, como cuando empiezan a caminar, luego con paso firme se abren a esta vida, ya eligiendo un camino,
un destino para deshojar.
Los hijos, que nos alcanzan el altura, en pensamiento, en cordura y en elecciones, que son partidarios e individuales en sus propósitos,
sin importar nuestra opinión, y eso nos hace reconocerlos personas individuales, seres indistintos ya preparados para pelear por si solos,
en esta lucha del vivir. Se dediquen a lo que se dediquen, somos sus mas fieles admiradores.
Los hijos pasan a ser el motivo por lo que uno siente que ha cumplido con el gran precepto de esta vida, engendrarlos,
aunque algunos sean del cuore,educarlos y sentirnos vivos a través de ellos, verlos como en una secuencia desde el primer día,
su primer llanto, su primer gateo, y hoy quizá rondan amores circunstanciales, estudian y trabajan, se divierten,
toman las cosas en serio, van creciendo, algunos van quemando etapas rápido y siguen el mandato de esta vida: son padres,
y la rueda de la vida gira.
Pero, quién tiene hijos, sabe de lo que hablo, si hay algo que enternece son los hijos, si hay algo que enternece, son los ancianos,
el comienzo y el final. La vida misma, como digo siempre.-
marisaMda