huír
Si de huir de uno mismo se trata, llegué a la conclusión
que mi estrategia es certera
y efímera mi voluntad para contradecirla.
marisaMda
Y uno va huyendo de si mismo cada vez que se puede, como si al hacerlo ahondáramos en las lejanías de nuestro ser, como si de esa manera pudiéramos ver en retrospectiva quiénes hemos sido a cada paso.
Huir a veces no es cobardía indigna, solamente quizá ayude a ver claramente el hoy, con toda la densidad del pasado y encarar de esa manera quizá un futuro un poco mas promisorio, basándose en errores o desaciertos que ya no volverán a ocurrir, siempre y cuando no se traten de cuestiones basamente afectivas, porque ahí si nada es razonable ni conlleva una futura estrategia.
Como desterrar el alma por un momento, para mirarnos fijamente en un espejo sin conocernos y ser autocríticos, sin sentimentalismos banales y fríamente ganarnos nuestro propio respeto o nuestro indigno arrepentimiento, así, sencillamente, volver a intentar ser mejores para sencillamente no salir heridos y no dejar lamentos en el intento.
La huida no es cobardía, a veces es solo un respiro, un jadeo para lograr una bocanada mas limpia y clara
que permita tomar las fuerzas y energías para continuar este recorrido, porque si bien sabemos el hoy, ignoramos de cuanto tiempo se dispone estar en carrera,entonces huyo de mi misma, porque no?
si a las claras se que en definitiva es para encontrarme lisa y llanamente de mejor manera y mas acorde con quién pretendo ser.
Laberinto de indecisiones, de huidas y encuentros, pero los prefiero y no el descontento de saber el camino sin reparos y sin la dicha de asombrarme y sorprenderme día a día.-
que mi estrategia es certera
y efímera mi voluntad para contradecirla.
marisaMda
Y uno va huyendo de si mismo cada vez que se puede, como si al hacerlo ahondáramos en las lejanías de nuestro ser, como si de esa manera pudiéramos ver en retrospectiva quiénes hemos sido a cada paso.
Huir a veces no es cobardía indigna, solamente quizá ayude a ver claramente el hoy, con toda la densidad del pasado y encarar de esa manera quizá un futuro un poco mas promisorio, basándose en errores o desaciertos que ya no volverán a ocurrir, siempre y cuando no se traten de cuestiones basamente afectivas, porque ahí si nada es razonable ni conlleva una futura estrategia.
Como desterrar el alma por un momento, para mirarnos fijamente en un espejo sin conocernos y ser autocríticos, sin sentimentalismos banales y fríamente ganarnos nuestro propio respeto o nuestro indigno arrepentimiento, así, sencillamente, volver a intentar ser mejores para sencillamente no salir heridos y no dejar lamentos en el intento.
La huida no es cobardía, a veces es solo un respiro, un jadeo para lograr una bocanada mas limpia y clara
que permita tomar las fuerzas y energías para continuar este recorrido, porque si bien sabemos el hoy, ignoramos de cuanto tiempo se dispone estar en carrera,entonces huyo de mi misma, porque no?
si a las claras se que en definitiva es para encontrarme lisa y llanamente de mejor manera y mas acorde con quién pretendo ser.
Laberinto de indecisiones, de huidas y encuentros, pero los prefiero y no el descontento de saber el camino sin reparos y sin la dicha de asombrarme y sorprenderme día a día.-
